ELE de Granada

De Granada al mundo.

Literatura en el aula de E/LE: Don Quijote y la comida.

Esta semana hemos empezado en el máster de enseñanza de E/LE una asignatura llamada “Literatura en el aula de ELE”, en la que, al menos estos primeros días, estamos descubriendo una buena manera de aplicar textos literarios en el aula. Así, entre otras muchas cosas, hemos visto cómo se pueden introducir aspectos lingüísticos y culturales a través de, por ejemplo, el primer párrafo de la obra culmen de la literatura española: Don Quijote de La Mancha:

 

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda.

 

Ya no hablamos de un párrafo entero, sino que con apenas dos líneas de obra podemos organizar más de una clase. Vayamos por partes:

“Una olla de algo más vaca que carnero” -> con esta frase podemos enseñar el concepto de olla y otras denominaciones (puchero, potaje…) para comer, tan típico y castizo de la gastronomía española. Así, podemos hablar de el cocido como plato típico de la gastronomía española, los ingredientes de un buen cocido (se le puede echar carne de ternera, de cerdo, de pollo…), otros platos como las habichuelas, la fabada… Como véis, la dieta de Don Quijote no distaba mucho de la nuestra, y la clave aquí es que “cada maestrillo tiene su librillo”. Es decir, aquí queda la libertad del profesor para utilizar más o menos vocabulario, dependiendo de su alumnado. Y es que, si queremos ir más allá, aquí también podemos hablar de que, en la época de Cervantes, en Castilla (ya podemos hablar incluso del tema de los Reinos de la época) había más ovejas que personas, siendo así el mayor exportador de lana a nivel mundial. Obviamente y de acuerdo a los datos, el carnero era más barato que la vaca, por lo que este guiso de Don Quijote era toda una exquisitez (más vaca que carnero).

“Salpicón las más noches” -> a los alumnos podemos preguntarles si conocen el salpicón actual (tomate, pimiento, cebolla, algo de pescado salteado…), pero el salpicón que aparece en la obra no es el mismo que el que conocemos ahora. Aquí Cervantes se refiere a los restos del cocido del mediodía, que se solía servir en “las más noches” por temas de “economía doméstica”. Es decir, aquí podemos hablar de que es costumbre en España aprovechar los restos de otras comidas para hacer otros platos, como albóndigas, croquetas… Además de preguntarles si en su país hacen algo parecido. Podemos hablarles también, por ejemplo, del plato conocido como “ropavieja”, muy típico en Andalucía, que no es más que los restos del cocido reconvertidos en otro tipo de plato, y que platos tan conocidos como el samorejo provienen del aprovechamiento del pan que se ponía duro. Por cierto, aquí también podemos hablar de que alimentos como el tomate o el pimiento, además de tantos otros, no llegaron a España hasta después del descubrimiento de América.

“Duelos y quebrantos los sábados” -> esta es la frase más compleja, pero puede dar para mucho. De momento, a los alumnos podemos comentarles que se conoce como “duelos y quebrantos”, simplemente, a un plato compuesto por huevos revueltos y bacon. El tema de que aparezca acompañado de “los sábados” tiene un trasfondo religioso muy curioso, a la par que cruel; en aquella época ser judío estaba penado con la muerte, de ahí las amenazas de escritores como Quevedo y Lope de Vega a Góngora por su ascendencia judía. Así, la gente comía carne de cerdo (bacon) los sábados, para dejar claro que no eran judíos, y es que el sábado es el día festivo para los judíos, así como el domingo lo es para los cristianos.

“Lentejas los viernes” -> aquí podemos hablar de las legumbres como protagonistas de la dieta española. Además, el hecho de que se mencionen como consumidas los viernes viene de una antigua tradición española de que los viernes se consumían lentejas. Esta tradición ha cambiado, y se dice que ahora se consumen los lunes… A esto le podemos sacar jugo y preguntar a los alumnos si han comido lentejas alguna vez, si conocen más legumbres, si en sus países hay platos cuyo consumo es costumbre en días concretos de la semana y otras tantas cosas que se nos puedan ocurrir al preparar la clase.

“Algún palomino de añadidura los domingos” -> con palomino Cervantes se refiere a la paloma, alimento muy consumido en la época. Aquí podemos preguntar a los alumnos qué tipo de aves consumen, si alguna vez han comido paloma o algún otro tipo de pájaro, qué suelen comer en domingo, qué se suele comer en España los domingos actualmente (paella, pollo asado con patatas…).

Para acabar el párrafo, podemos preguntar a los alumnos qué piensan que falta en esta dieta quijotesca. Por ejemplo, podría faltar más verdura (algo de lechuga, berenjenas, calabacín…), y es que Don Quijote era un hidalgo, y el consumo de verduras estaba reservado para los niveles más bajos de la sociedad, aunque lo que importa aquí ya tenemos léxico de las verduras. También falta fruta (naranjas, sandía…). Respecto a la fruta, podemos preguntar si en sus países es típico comer fruta para el postre o si consumen postres más dulces, como tartas o bizcochos, y que en España el consumo de dulces suele estar reservado para la merienda, junto a un café o al archiconocido Colacao.

 

Como véis, de un par de líneas puede sacarse muchísimo material léxico y gramatical para trabajar con los alumnos. Y, como le he cogido cariño a trabajar con literatura en clase ya que la echaba de menos de la carrera, en próximas entradas volveré a hablar de posibles aplicaciones de textos literarios en un aula de E/LE.

 

Y vosotros, ¿qué coméis los domingos? Yo salmorejo, como buen cordobés.

salmorejo

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Un comentario el “Literatura en el aula de E/LE: Don Quijote y la comida.

  1. mariginestra
    febrero 18, 2014

    Una idea muy original.”Matáis dos pájaros de un tiro”, por un lado introducís un poco de literatura, por otro vocabulario de los alimentos y “cacharros” de cocina. Siempre he sido partidaria de dar a conocer al alumno de ELE un poco de Cultura con mayúscula y creo que nuestra lengua es una de las más ricas. Felicidades!

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Esta entrada fue publicada en febrero 12, 2014 por .
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